Visión

Como ministerio de la Iglesia Presbiteriana Cristo Rey en conjunto con el presbiterio de la Iglesia Presbiteriana en América, Chile, buscamos glorificar a Dios y gozar de Él anunciándolo a toda criatura, y llevando el Conocimiento de Su Nombre a todas las naciones. Esto define nuestra misión. La gloria de Dios es nuestro fin principal. Y creemos que esto es lo único que puede dar propósito, sentido, y fin a los hombres. San Agustín dando respuesta a un mundo que se arrojaba a la exaltación del hombre decía: “Tú nos hiciste para ti y nuestros corazones no descansaran tranquilos hasta que no descansen en ti”. Por lo tanto, si la Iglesia ha de levantarse del letargo en el que se encuentra, tendrá que restaurar sentido de la gloria de Dios.

Gozamos una herencia Cristiana, Apostólica, Evangélica, Protestante y Reformada, que nos desafía y mueve a poner al alcance de todos las riquezas de esta herencia. Nuestra Pasión es “Hacer todo para la Gloria de Dios”, y la única manera de que esta pasión sea legítima es honrar a Dios como Dios. Siendo fieles a su Revelación, Su Palabra-Ley y no en función de meras opiniones de criaturas caídas.

Por lo tanto, el objetivo de Soli Deo gloria es glorificar a Dios a través de la capacitación, comunión y edificación de la iglesia de Cristo expresada en las distintas iglesias que participaran en nuestra conferencia.

Misión

Soli Deo Gloria fue el lema usado por Reformadores Protestantes del Siglo XVI. Esta famosa consigna es tomada de la exhortación del Apóstol San Pablo en su carta a los Corintios en el capítulo diez «todo para la gloria de Dios». Este es el llamado a reconocer, adorar y vivir por la dignidad del único y Santo Dios.

Usamos este lema como grito de batalla, y símbolo de nuestra santa vocación. Glorificar a Dios no es algo que hacemos una vez por semana en un culto religioso. Es la ocupación de toda nuestra existencia, es el esfuerzo, la inteligencia y la creatividad puestas al servicio de Nuestro Señor y Rey Jesucristo. Este pensamiento provoco una de las más grandes transformaciones culturales, y derroto la idolatría de los hombres. Creemos fervientemente que El Dios de los Reformadores es nuestro Dios, y tal renovación producida por el Poder del Evangelio, puede sacudir al mundo una vez más hasta que Cristo el Rey venga en su segunda venida a consumar todas las cosas.

Vivimos en una cultura que ha reducido a Dios a una palabra sin sentido. Somos parte de una cultura que exalta al hombre, y menosprecia a Dios. Creemos que las excelencias del carácter de Dios deben ser proclamadas sin transacción. La Iglesia que duerme, la iglesia que se ha rendido, la iglesia que ha perdido su voz profética necesita una visión majestuosa del Dios auto-contenido, independiente, y auto-suficiente. Del Dios que está satisfecho en sí mismo. Este Dios no dará a otro su gloria, y no se conformará con nada que no señale su Gloria.

¿Quiénes somos?

Somos parte de la Iglesia Presbiteriana en América, Chile, una denominación que apoya la capacitación de líderes. Con este objetivo quisimos poder bendecir a las iglesias chilenas con estas conferencias donde se tuviera la posibilidad de tener grandes conferencistas y/o pastores del mundo entre nosotros, esto es sirviendo a pastores, líderes y miembros de las iglesias cristianas de Chile en sus diferentes ministerios desde una cosmovisión reformada.